El EEG de vigilia es el estudio que se realiza con mayor frecuencia y, por lo general, no requiere una preparación especial. Durante la prueba, el paciente permanece despierto y relajado, en un ambiente tranquilo y con el mínimo de estímulos externos.
Permite analizar la actividad eléctrica cerebral en estado de vigilia, valorar el ritmo cerebral de base y detectar posibles alteraciones o actividad anómala que puedan orientar en el diagnóstico de diferentes trastornos neurológicos.











