Neurofisiología Clínica

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Cerebro con una onda de actividad eléctrica que representa la neurofisiología clínica en INCIA

NEUROFISIOLOGíA CLÍNICA

La unidad de Neurofisiología Clínica está especializada en el estudio y diagnóstico de enfermedades neurológicas. Mediante la realización de una correcta historia clínica médica y la utilización de tecnología médica especializada, se realizan pruebas de diferente índole que ayudan al diagnóstico y orientación terapéutica de un variado y amplio número de patologías.

SE REALIZAN LAS SIGUIENTES EXPLORACIONES NEUROFISIOLÓGICAS:

El electroencefalograma (EEG) es una prueba que permite registrar la actividad eléctrica del cerebro mediante electrodos colocados sobre la superficie del cuero cabelludo.

Se utiliza para evaluar el funcionamiento del sistema nervioso central, analizando la actividad eléctrica cerebral tanto en reposo y vigilia como durante el sueño. Durante la exploración también pueden realizarse diferentes pruebas de activación, como la hiperventilación o la estimulación luminosa intermitente, que ayudan a identificar posibles alteraciones en la actividad cerebral.

 

APLICACIONES CLÍNICAS

El electroencefalograma (EEG) permite valorar la actividad eléctrica cerebral y es especialmente útil en el estudio de la epilepsia, alteraciones del nivel de conciencia, trastornos del sueño, síncopes, lesiones cerebrales y algunos trastornos del movimiento.

También puede aportar información complementaria en casos de pérdida de memoria, deterioro cognitivo, cefaleas o episodios de desconexión. En niños, además, permite valorar la maduración de la actividad cerebral.

El EEG complementa la exploración clínica y las pruebas de neuroimagen, aportando información funcional sobre el cerebro.

Esta versión me parece más adecuada para web porque va directa a lo importante sin saturar de patologías.

 

TIPOS DE EEG

Electroencefalograma de vigilia

El EEG de vigilia es el estudio que se realiza con mayor frecuencia y, por lo general, no requiere una preparación especial. Durante la prueba, el paciente permanece despierto y relajado, en un ambiente tranquilo y con el mínimo de estímulos externos.

Permite analizar la actividad eléctrica cerebral en estado de vigilia, valorar el ritmo cerebral de base y detectar posibles alteraciones o actividad anómala que puedan orientar en el diagnóstico de diferentes trastornos neurológicos.

Electroencefalograma con privación de sueño

El EEG con privación de sueño se realiza después de haber reducido de forma significativa las horas de sueño la noche anterior. Dependiendo de cada caso, puede indicarse permanecer despierto durante toda la noche o dormir únicamente unas pocas horas.

La falta de sueño puede favorecer la aparición de determinadas alteraciones epileptiformes que no siempre se manifiestan en un EEG convencional, por lo que esta prueba resulta especialmente útil en el estudio de pacientes con sospecha de epilepsia.

Electroencefalograma durante el sueño

El EEG de sueño diurno o EEG de siesta permite estudiar la actividad eléctrica cerebral durante la vigilia y el sueño natural, aportando información adicional que puede ser especialmente relevante ante la sospecha de epilepsia u otras alteraciones neurológicas.

El Electroencefalograma cuantificado (QEEG), también conocido como Cartografía Cerebral, es una técnica de análisis funcional que permite estudiar y representar de forma visual y cuantitativa la actividad eléctrica cerebral registrada mediante un electroencefalograma.

La prueba se realiza de forma similar a un EEG convencional. Posteriormente, la señal cerebral se procesa mediante métodos matemáticos que permiten analizar diferentes parámetros, como la potencia absoluta y relativa, la frecuencia de la actividad cerebral y la coherencia entre distintas regiones.

Los resultados se presentan mediante valores numéricos y mapas cerebrales, facilitando la identificación y cuantificación de determinados patrones de actividad cerebral.

Una de las principales ventajas del QEEG es su elevada resolución temporal, que permite estudiar los cambios de la actividad cerebral en milisegundos. Además, proporciona parámetros objetivos y reproducibles que pueden compararse a lo largo del tiempo.

El QEEG constituye una herramienta complementaria a la valoración clínica y puede aportar información relevante para conocer el estado funcional cerebral, realizar un seguimiento de su evolución y valorar los cambios asociados a diferentes intervenciones terapéuticas.

Cartografía cerebral y trazados de EEG cuantificado (QEEG) realizados en INCIA

 

APLICACIONES CLÍNICAS

El QEEG o Cartografía Cerebral permite analizar de forma cuantitativa el funcionamiento cerebral y detectar cambios en sus patrones de actividad.

Puede ser útil para valorar la organización y maduración cerebral, estudiar la actividad durante la vigilia, el sueño o tareas cognitivas, y realizar un seguimiento objetivo de la evolución a lo largo del tiempo.

También permite comparar cambios asociados a tratamientos farmacológicos, neurorehabilitación y otras intervenciones terapéuticas, siempre como complemento de la valoración clínica.

 

 

Los Potenciales Evocados Cognitivos (PEC) son una técnica neurofisiológica que permite estudiar de forma objetiva y dinámica cómo el cerebro recibe, procesa e interpreta la información.

A través de esta prueba es posible analizar procesos cognitivos como la atención, la memoria, el procesamiento del lenguaje y la percepción, aportando información sobre el funcionamiento cerebral que complementa la evaluación clínica y neuropsicológica.

Los PEC permiten valorar aspectos como la velocidad del procesamiento cognitivo, la presencia o ausencia de determinadas respuestas cerebrales y la relación entre diferentes procesos cognitivos, ofreciendo una medida objetiva de su funcionamiento.

 

APLICACIONES CLÍNICAS

La P300 puede utilizarse como herramienta complementaria para valorar posibles alteraciones cognitivas y atencionales en diferentes trastornos neurológicos, neuropsiquiátricos y del neurodesarrollo.

También permite realizar un seguimiento objetivo de la evolución cognitiva y valorar los cambios asociados a diferentes intervenciones terapéuticas, complementando la evaluación clínica y neuropsicológica.

TIPOS DE POTENCIALES COGNITIVOS

Potenciales evocados cognitivos de atención y memoria (P300)

El componente P300 de los PEC puede realizarse en modalidad auditiva o visual. Estudia la atención selectiva, la  memoria  a corto plazo, la capacidad de valoración, análisis y discriminación de estímulos diferentes, así como el  tiempo de procesamiento de la información y de evaluación del estímulo. Es conveniente realizarlo en ambas modalidades sensoriales, ya que nos aportan en el mismo paciente información sobre la disfunción del procesamiento cognitivo auditivo y la disfunción del procesamiento visual, que nos permite establecer estrategias de intervención específicas para rehabilitar las funciones más afectadas y optimizar y potenciar las que se encuentran menos afectadas.

Potenciales cognitivos de lenguaje (N400, N450)

La  onda N400  es  un potencial evocado cognitivo que valora el procesamiento del lenguaje, en concreto el procesamiento semántico del lenguaje. Las aplicaciones del componente N400 van desde el estudio del desarrollo y adquisición normal del lenguaje y los cambios asociados a la edad, hasta el estudio de pacientes con distintos trastornos del desarrollo, neurológicos y psiquiátricos.

Potencial cognitivo de disparidad (MISMATCH NEGATIVITY)

La  mismatch negativity (MMN) es un potencial evocado cognitivo que se obtiene cuando se presentan estímulos auditivos de baja probabilidad entremezclados de forma aleatoria en una serie de estímulos auditivos que aparecen de forma repetida y a los que el sujeto no debe de atender. Es una respuesta independiente de la atención del sujeto, por lo que es de  especial interés en el estudio de pacientes poco colaboradores, niños menores de 4 años, ancianos, pacientes en estado de coma, etc. Las principales funciones cognitivas que estudia son la atención involuntaria, la percepción auditiva, la discriminación automática de estímulos novedosos, la memoria sensorial auditiva (valoración fisiológica de las funciones mnésicas) y el estudio de la representación central del sonido,  funciones que se hallan alteradas en un amplio espectro de patologías neuropsiquiátricas.

SABER MÁS

Los Potenciales Evocados Auditivos de Tronco Cerebral (PEATC) registran la respuesta eléctrica generada por la vía auditiva, desde el nervio auditivo hasta el tronco encefálico, tras la presentación de estímulos sonoros a través de unos auriculares.

La actividad se recoge mediante electrodos colocados sobre el cuero cabelludo, lo que permite valorar de forma objetiva el funcionamiento de la vía auditiva.

Esta prueba puede realizarse en recién nacidos, niños y adultos, y resulta especialmente útil en bebés y niños pequeños en los que no es posible obtener una valoración fiable mediante una audiometría convencional.

APLICACIONES CLÍNICAS

Los PEATC permiten valorar de forma objetiva la función auditiva y la integridad de las vías auditivas, siendo útiles en el estudio de hipoacusias y alteraciones del nervio auditivo o del tronco encefálico.

También pueden aportar información complementaria en determinadas enfermedades neurológicas y en pacientes en los que no es posible realizar una audiometría convencional.

Los Potenciales Evocados Visuales (PEV) registran la respuesta eléctrica de la corteza visual ante un estímulo luminoso. Habitualmente se realizan mediante una pantalla con un patrón de damero que el paciente debe observar durante unos minutos. En personas que no pueden colaborar o visualizar correctamente el patrón, pueden utilizarse estímulos mediante destellos luminosos (flash).

Esquema de un estudio de potenciales evocados visuales con estímulo en damero y su registro en INCIA

APLICACIONES CLÍNICAS

Los PEV permiten evaluar la integridad y el funcionamiento de la vía visual, especialmente del nervio óptico. Son útiles en el estudio de patologías como la esclerosis múltiple, neuritis y neuropatías ópticas, papiledema, tumores que afectan al nervio óptico, glaucoma y maculopatías.

También pueden emplearse para valorar la función visual en niños pequeños o pacientes con dificultades para colaborar en la exploración.

Los Potenciales Evocados Somatosensoriales (PESS) registran la respuesta del sistema nervioso tras aplicar pequeños estímulos eléctricos sobre un nervio periférico, generalmente el nervio mediano en las extremidades superiores o el nervio tibial en las inferiores.

Esta prueba permite estudiar la transmisión de los impulsos nerviosos desde las extremidades hasta el cerebro y detectar posibles alteraciones a lo largo de la vía somatosensorial.

Registro y esquema de un estudio de potenciales evocados somatosensoriales del nervio mediano en INCIA

APLICACIONES CLÍNICAS

Los PESS son útiles para valorar lesiones del sistema nervioso periférico y central, como plexopatías, radiculopatías, esclerosis múltiple, mielopatías, lesiones medulares o del tronco cerebral y algunas enfermedades neurodegenerativas o hereditarias.

Los Potenciales Evocados Motores (PEM) evalúan la respuesta de las vías motoras tras la estimulación del área motora cerebral. Permiten estudiar la integridad y el funcionamiento de la vía motora y detectar alteraciones que pueden no ser evidentes en la exploración clínica.

Además de identificar una posible disfunción, los PEM pueden orientar sobre el tipo de lesión. En las lesiones desmielinizantes suele observarse un aumento del tiempo de conducción, mientras que en la pérdida axonal puede aparecer una disminución de la amplitud o incluso ausencia de respuesta.

APLICACIONES CLÍNICAS

Los PEM permiten valorar la integridad de las vías motoras desde la corteza cerebral hasta los músculos de las extremidades superiores e inferiores, detectando posibles alteraciones en la conducción nerviosa.

Son especialmente útiles para determinar si patologías como una mielopatía cervical o un tumor medular afectan a la vía motora, así como para estudiar síntomas de debilidad en las extremidades y establecer si pueden tener su origen en una alteración a nivel medular o cortical.

También aportan información complementaria sobre la localización y las características de la lesión neurológica subyacente.

El sueño puede verse alterado en numerosas enfermedades neurológicas y no neurológicas. Síntomas como el insomnio, la somnolencia excesiva, los episodios anormales durante el sueño o la sensación de sueño no reparador pueden indicar la existencia de un trastorno del sueño o estar relacionados con otra patología de base.

En nuestra unidad realizamos diferentes estudios neurofisiológicos que permiten analizar la calidad y la estructura del sueño, identificar alteraciones y orientar el diagnóstico y tratamiento de los principales trastornos del sueño.

Persona durmiendo que ilustra las pruebas de sueño y el diagnóstico de trastornos del sueño en INCIA

 

Polisomnografia Nocturna (con parámetros respiratorios y neurológicos, titulación de CPAP)

La polisomnografía nocturna es una técnica neurofisiológica que permite realizar un estudio completo del sueño mediante el registro simultáneo de diferentes variables fisiológicas durante toda la noche.

Para ello, se colocan diversos sensores y electrodos que monitorizan la actividad cerebral (EEG), la actividad muscular (EMG), el ritmo cardíaco (ECG), el flujo respiratorio y la saturación de oxígeno, entre otros parámetros. Esta información permite analizar la estructura y calidad del sueño e identificar posibles alteraciones neurológicas o respiratorias.

En nuestro laboratorio realizamos diferentes tipos de polisomnografía nocturna según las necesidades de cada paciente:

  • Polisomnografía con parámetros respiratorios, indicada para el estudio del síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) y otras patologías respiratorias relacionadas con el sueño.
  • Polisomnografía con parámetros neurológicos, utilizada en el estudio de la epilepsia, el síndrome de piernas inquietas, enfermedades neurológicas y otros trastornos asociados al sueño.
  • Polisomnografía para titulación de CPAP, destinada a determinar la presión más adecuada del tratamiento en pacientes que requieren terapia con presión positiva continua en la vía aérea.

La prueba se realiza durante la noche y finaliza al despertar por la mañana. Una vez terminado el estudio, el paciente puede retomar su actividad habitual con normalidad.

La polisomnografía nocturna es una técnica neurofisiológica que permite realizar un estudio completo del sueño mediante el registro simultáneo de diferentes variables fisiológicas durante toda la noche.

Para ello, se colocan diversos sensores y electrodos que monitorizan la actividad cerebral (EEG), la actividad muscular (EMG), el ritmo cardíaco (ECG), el flujo respiratorio y la saturación de oxígeno, entre otros parámetros. Esta información permite analizar la estructura y calidad del sueño e identificar posibles alteraciones neurológicas o respiratorias.

En nuestro laboratorio realizamos diferentes tipos de polisomnografía nocturna según las necesidades de cada paciente:

  • Polisomnografía con parámetros respiratorios, indicada para el estudio del síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) y otras patologías respiratorias relacionadas con el sueño.
  • Polisomnografía con parámetros neurológicos, utilizada en el estudio de la epilepsia, el síndrome de piernas inquietas, enfermedades neurológicas y otros trastornos asociados al sueño.
  • Polisomnografía para titulación de CPAP, destinada a determinar la presión más adecuada del tratamiento en pacientes que requieren terapia con presión positiva continua en la vía aérea.

La prueba se realiza durante la noche y finaliza al despertar por la mañana. Una vez terminado el estudio, el paciente puede retomar su actividad habitual con normalidad.

 

Polisomnografia diurna

La polisomnografía diurna está especialmente indicada para el estudio de la epilepsia y para diferenciar determinadas parasomnias o conductas anormales durante el sueño de episodios de origen epiléptico.

A diferencia de la polisomnografía nocturna, se centra principalmente en el registro de la actividad cerebral, utilizando un mayor número de electrodos para estudiar con mayor precisión posibles alteraciones eléctricas.

El estudio suele durar entre 2 y 3 horas, permitiendo habitualmente registrar un ciclo completo de sueño y analizar la aparición de alteraciones durante sus diferentes fases.

 

Test de Latencias Múltiples del Sueño

El Test de Latencias Múltiples del Sueño (TLMS) permite evaluar de forma objetiva la somnolencia excesiva durante el día.

Habitualmente se realiza después de una polisomnografía nocturna y consiste en varios registros de sueño distribuidos a lo largo del día. Se analiza principalmente cuánto tarda el paciente en quedarse dormido y si aparece sueño REM de forma precoz.

Es una prueba especialmente útil para el diagnóstico de la narcolepsia y otros trastornos caracterizados por somnolencia diurna excesiva.

 

Test de Mantenimiento de la Vigilia

El Test de Mantenimiento de la Vigilia (TMV) mide la capacidad del paciente para mantenerse despierto y conservar un nivel adecuado de alerta en condiciones que favorecen el sueño.

Se utiliza principalmente en el estudio de la hipersomnia y resulta especialmente relevante cuando es necesario valorar la capacidad de mantener la vigilia en actividades que requieren un alto nivel de atención, como la conducción profesional, el transporte o determinadas profesiones de responsabilidad.

 

Test de Inmovilización

El Test de Inmovilización se utiliza como apoyo en el diagnóstico del Síndrome de Piernas Inquietas. Permite objetivar la sensación de inquietud y cuantificar los movimientos periódicos de las extremidades durante la vigilia.

Durante aproximadamente una hora se registra la actividad cerebral y muscular, especialmente de los músculos de las piernas. Los resultados pueden ser útiles tanto para apoyar el diagnóstico como para valorar la evolución y la respuesta al tratamiento.

La electromiografía (EMG) engloba un conjunto de pruebas neurofisiológicas destinadas a estudiar el sistema nervioso periférico, especialmente los nervios y los músculos. Permite detectar posibles lesiones, determinar su localización y grado de afectación, y valorar su evolución.

El estudio neuromuscular puede incluir diferentes técnicas complementarias:

  • Electromiografía (EMG): analiza la actividad eléctrica del músculo tanto en reposo como durante la contracción. Las alteraciones en esta actividad pueden ayudar a identificar el tipo y la intensidad de una lesión muscular o nerviosa.
  • Electroneurografía (ENG): estudia la conducción de los nervios motores y sensitivos mediante pequeños estímulos eléctricos y el registro de la respuesta obtenida.

La exploración se adapta de forma individual a cada paciente en función de sus síntomas, antecedentes y exploración neurológica, pudiendo modificarse durante el estudio según los resultados que se vayan obteniendo.

Siempre que es posible, la estimulación y el registro se realizan mediante electrodos de superficie, utilizando estímulos eléctricos de baja intensidad.

Equipo de electromiografía (EMG) del Instituto Neurocognitivo INCIA      Realización de una electromiografía y neurografía a un paciente en INCIA

Colocación de electrodos para un estudio neurofisiológico facial en INCIA

 

APLICACIONES CLÍNICAS

La electromiografía permite estudiar alteraciones de los nervios periféricos, músculos, unión neuromuscular y vías motoras. Está indicada en el diagnóstico y valoración de radiculopatías, plexopatías, polineuropatías, atrapamientos nerviosos, enfermedades de motoneurona, miopatías, distrofias, miastenia gravis, mielopatías y dolor neuropático.

También es útil en el estudio de movimientos anormales, distonías, espasticidad, temblor, alteraciones del nervio facial, afonía y disfonía, así como en la valoración de lesiones del nervio pudendo y trastornos del suelo pélvico.

Además, puede emplearse como apoyo en procedimientos terapéuticos, como el tratamiento con toxina botulínica, permitiendo localizar con mayor precisión los músculos afectados.

La electromiografía laríngea (EMG laríngea) es una técnica neurofisiológica que permite evaluar la actividad de los músculos y nervios de la laringe. Es especialmente útil para identificar alteraciones de la inervación laríngea y estudiar trastornos que pueden afectar a la movilidad de las cuerdas vocales y a la producción de la voz.

Antes del estudio se realiza una fibrolaringoscopia, que permite visualizar directamente la laringe y las cuerdas vocales. Posteriormente, mediante electrodos de aguja colocados en los músculos laríngeos, se registra su actividad eléctrica tanto en reposo como durante la contracción.

APLICACIONES CLÍNICAS

La EMG laríngea está indicada en el estudio de parálisis y lesiones de los nervios laríngeos, enfermedades neuromusculares, distonía laríngea o disfonía espasmódica, temblor laríngeo y otras alteraciones motoras de la laringe.